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El pasado 22 de junio, tuvimos el honor de moderar la mesa con el título “Cómo transformar el core de los servicios financieros con ayuda de la nube" del Revolution Banking. A continuación, hacemos un resumen de lo que vimos con ayuda de ING España y Mambu.
 
El 88% de las empresas españolas han acelerado durante la pandemia la migración a la nube, según un estudio de Micro Trend.
 
Este proceso es una gran oportunidad, también para las entidades financieras. La mayoría de los bancos europeos han comenzado a migrar los activos más importantes a tecnologías en la nube y numerosos estudios destacan que la implementación del cloud computing conlleva tanto la mejora en la seguridad como la reducción de costos. Una de las claves para ser competitivos en los próximos años, será, sin duda, el cloud computing.
 
Acceso cuándo y dónde quiera, a cualquier servicio, cualquier operación… son las nuevas normas del juego. Esta innovación también ha modificado la forma en que el cliente se relaciona con su banco. Ahora el banco se percibe como algo accesible, cercano y constante al tener la posibilidad de acceder a sus servicios en cualquier momento y lugar.
 
Actualmente existen numerosas opciones para facilitar esta transición y los bancos pueden elegir entre nube pública, donde AWS, Azure o GCP son plataformas muy extendidas y maduras. O la nube privada, aunque probablemente el ecosistema que se acabará imponiendo será el multi-cloud híbrido.
 
Entre los motivos que tiene una entidad 100% digital como ING España para transformar el core business de sus servicios, Francisco Fernández, con el rol de director de Arquitectura de ING España, nos habla de que, con un proyecto transformacional como este, buscan mejorar el time to market y la experiencia de cliente a la vez que mejoran en la operación eficiente y efectiva del banco.
 
Además, nos comenta sobre la complejidad del proyecto, ya que el core bancario es un componente crítico, que normalmente se ha customizado con el paso del tiempo y que interactúa con muchos sistemas, además de manejar un gran volumen de transacciones y que debe funcionar sin interrupciones. El banco hoy día tiene más de 20 años de vida, han pasado por proyectos de transformación tecnológica en varias de las capas de la arquitectura y ahora toca atender la más nuclear, el motor del coche, para adaptarlo a un motor más moderno
 
El futuro ecosistema propuesto busca ser una arquitectura modular, con un alto grado de parametrización para lograr ser más eficientes ante los cambios del negocio, además de autónomos de los equipos de ingeniería, basado en APIs y con alto grado de automatización. Su objetivo es encontrar plataformas de terceros con alto grado de especialización funcional o de nicho para reubicar las funcionalidades, aligerando el core, por supuesto apalancados en open banking.
 
Entre las buenas prácticas para ejecutar un proyecto de este tipo destaca la entrega iterativa, entregando valor en ciclos cortos y huir de los proyectos Big Bang. Irán “estrangulando” el core bancario actual y derivarán los productos en la nueva plataforma de manera transparente para los clientes.
 
Y ante la pregunta de ¿por qué moverse al cloud?, su respuesta fue un rotundo sí ya que es un viaje en el que llevan tiempo invertido y en el que están transformándose primero hacia una organización con una clara cultura DevOps y segundo eliminar las dependencias de los departamentos de infraestructura para tener autonomía end to end y ser capaces de entregar valor al negocio a una buena velocidad. Además, el cloud saben que les permitirá más escalabilidad y capacidad de innovación difícil de superar con infraestructuras locales.
 
Por otra parte, al preguntar a Víctor Indiano, responsable de desarrollo de negocio en Iberia en Mambu, sobre su oferta de valor y el porqué del cloud, los motivos son similares. Buscan que los clientes de las entidades financieras más que nunca, tengan el poder tener los servicios financieros listos en todo momento y estar preparados para cambiar y evolucionar de manera constante y por eso su oferta de valor se centra en la banca componentes.

Para entenderlo nos comenta que hay 3 generaciones por las que han pasado las entidades financieras en su ciclo de vida:
 
  • Las arquitecturas de primera generación eran una especie de plato de espaguetis, donde sabrías dónde está el primer extremo del espagueti, pero no el final. Si apagabas algo aquí, no podrías estar seguro de qué colapsaría allí y, si buscabas algunos datos específicos, ni siquiera sabrías dónde están.
  • En la segunda generación, la mayoría de los sistemas legacy que muchos bancos aún utilizan, transformaron esa arquitectura de espagueti en una lasaña. Pusieron orden al caos en forma de capas, lo que ayudaba a tener una mejor comprensión de dónde estaban los datos y qué sistema se basa en cuál, pero donde aún faltaba flexibilidad para adaptar dicha infraestructura a demandas futuras, con un alto coste de integraciones o desarrollos.
  • Y ahora estamos llegando a la tercera generación que lidera Mambu, donde tenemos un plato de ravioli con diferentes componentes independientes y piezas de ravioli que conformarán tu plato y tú, como banco, podrás elegir cuál de esas piezas quieres combinar en función de las necesidades actuales o futuras del mercado de manera ágil y flexible, sin incurrir en altos costes de integración o desarrollo ni enganche a ningún proveedor específico.
¿Y por qué nativo de la nube? Porque simplemente, la computación en la nube es la mejor herramienta para liberar a nuestros clientes de muchos de los dolores de cabeza que tienen actualmente y externalizar esa infraestructura a proveedores de tecnología que están invirtiendo en seguridad más que cualquier otro actor financiero y, finalmente, podrán escalar sus sistemas, ya sea vertical u horizontalmente de una manera mucho más ágil con una estructura de costes adaptada a su uso real.

Nos comenta además que Mambu como plataforma de core banking SaaS, agnóstica y nacida en la nube ofrece una alternativa a clientes para que puedan administrar sus productos en forma de cuentas, préstamos o depósitos de una manera totalmente configurable y donde todo en la aplicación se convierte en una API para su fácil integración en el ecosistema del banco. Hoy día, atienden más de 250 clientes ofreciendo más de 6000 productos financieros a más 40M de clientes finales, es decir, casi el doble de clientes que el mayor grupo bancario español, todos ellos ejecutando la misma versión desde el mismo código. 

Y en cuanto a la estrategia de integración ellos también huyen del Big Bang, centrándose en renovaciones progresivas y green field. En las primeras el banco suele mantener su core existente, pero la lógica de negocio se extrae del core para ofrecerse como servicio y los procesos y journeys principales de los clientes se actualizan y diseñan componente por componente. Mientras que en los proyectos green field se construye una infraestructura nueva donde los nuevos clientes serán incorporados con servicios nuevos y los clientes existentes serán migrados cuando soliciten dichos nuevos servicios o cuando el banco esté listo para migrar sus datos del legacy.

En este tipo de enfoques, Mambu nos comenta que el banco decide lanzar un nuevo spin-off para entrar o mejorar en un nicho de mercado específico, utilizando esta nueva plataforma como un motor de innovación en el grupo donde se irán migrando progresivamente las líneas de negocio que quieran ir sacando del sistema mainframe o legacy.

Por último, Mambu nos comenta que este tipo de plataformas ya no son de uso exclusivo de bancos que buscan acelerar su modernización o lanzar nuevas fuentes de ingresos, sino que Fintechs, Challengers Bankse incluso otras industrias como las Telco o Retailers que deciden ofrecer servicios financieros, han dado el paso a integrarlas dentro del core de sus servicios. El mayor diferenciador respecto otras plataformas está siendo el hecho de ser cloud-native y centrarse en el core con sus implicaciones en la innovación del producto, mientras que los proveedores legacy han rediseñado sus sistemas On Premise para alojarlos en la nube, pero como empresa, la mayor parte de la inversión que hacen en innovación se dirige al mantenimiento de todas las diferentes versiones de los sistemas que han implementado en los últimos años y en las diferentes soluciones que cubren sus ofertas end-to-end. Mambu se enfoca únicamente en ofrecer el mejor motor de core bancario, y toda su inversión sirve para mejorar y adaptarse a las necesidades futuras de sus clientes para que puedan seguir confiando en esa pieza del motor de raviolis altamente flexible y configurable sin importar los cambios que el mercado les pedirá hacer en su ecosistema.

 
 
 
David  Ramos
David Ramos Perfil en Linkedin

Responsable de la Unidad de Negocio de Banca de BABEL.

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