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Buenas prácticas para una gran experiencia de usuario




La experiencia de usuario es una de las cosas que más se debe cuidar en la creación de un proyecto web. La percepción final del usuario es clave para que éste se decida a comprar o a seguir navegando. Por ello y, para conseguir que la experiencia de usuario sea lo más satisfactoria posible en tu sitio web, es importante llevar a cabo una serie de buenas prácticas, enfocadas a cuatro importantes aspectos: usuario, diseño, contenido y desarrollo.

Usuario. Lo primero, y más importante, es descubrir todo aquello que los usuarios de tu sitio web saben sobre tu producto, sobre los servicios que ofreces, sobre lo que les interesa de la competencia. Para ello, una investigación en profundidad que incluya entrevistas, encuestas o los propios test de usabilidad te permitirá crear ese arquetipo o  'persona tipo', ese perfil que engloba todas las características, necesidades y objetivos de la audiencia a la que quieres dirigirte. Los test de usabilidad son una buena herramienta para conseguir adaptar de una forma práctica y útil tu sitio web a los usuarios a los que van dirigidos tus servicios. Ahora bien, tienes que saber qué tipo de test es el más adecuado para tu sitio web. Mientras que el test A/B busca cuantificar la eficacia de tu diseño para el usuario, la prueba de usabilidad busca el porqué: por qué no compran mis productos, por qué no funciona la aplicación móvil, por qué los usuarios abandonan la web... Ambos pueden complementarse para crear una experiencia de usuario más completa. 

Diseño. Un buen conocimiento de tu audiencia te hace el camino mucho más fácil, también en el diseño. Los intereses, objetivos y necesidades de tus usuarios crearán el diseño de tu sitio web. Para ello, no dudes en hacer todos los bocetos necesarios que representen los distintos diseños, tanto simples como más complejos. Por supuesto, siempre ten en cuenta los patrones o plantillas que ya han sido creadas y que quizá ya han solventado los problemas a los que te estás enfrentando. Es fundamental que tu sitio web tenga una interfaz lo más adaptada posible al usuario final. También, una tipografía original y la creación de una paleta propia de colores te pueden diferenciar en el diseño, algo que repercutirá en la experiencia de usuario de forma notable. 

Contenido. Una vez que hemos idealizado a nuestro usuario y hemos creado un diseño acorde a sus necesidades, el siguiente paso es el tipo de contenido que vamos a ofrecerle. Una buena experiencia de usuario también se consigue gracias a un contenido relevante e interesante, que resuelva problemas a los usuarios y que tenga valor para ellos. Para ello, cuenta una historia, que sea atractiva y que incluya enlaces que ayuden a comprender mejor la información ofrecida. Por otro lado, aprender el argot con el que tus usuarios se comunican y hacer el contenido en distintos formatos es clave para conseguir que los usuarios se interesen y vuelvan a acudir a tu sitio web en busca de respuestas o información. Todos estos aspectos deben estar desarrollados en una estrategia de contenido en la que se tenga muy presente el objetivo final de esta acción. Para analizar los resultados de esta estrategia, los test A/B son una muy buena opción.

Desarrollo. Para tener todo bajo control y ofrecer una experiencia satisfactoria al usuario final, hay que tener un férreo control en el desarrollo web. Las acciones que se realicen tras las 'bambalinas' de tu sitio web tienen que tener como único objetivo facilitar el recorrido del usuario y que, por supuesto, éste no perciba ningún error de código. Cuando quieres orientar al usuario a un determinado contenido o facilitarle las acciones que vaya a hacer dentro de la página, un amplio conocimiento sobre desarrollo web es esencial. Éstos son algunos aspectos a tener en cuenta: 

     - Utiliza HTML5  y haz una buena organización de tu CSS habitual con encabezados y tabla de contenidos que faciliten la comprensión del sitio web. 

     - La lazy loading o carga en diferido te ayudará a retrasar la carga de los elementos hasta el mismo momento de su utilización. Una muy buena forma no de hacer esperar al usuario más de la cuenta.

     - Una buena experiencia de usuario también se consigue con un sitio web responsive, que se adapte y sea soportado por todo tipo de dispositivos. 

     - Otra cuestión a tener en cuenta es la velocidad con la que se descargan las imágenes de tu sitio web. Los sprites CSS -un archivo en formato JPEG, GIF o PNG- compuestos por varias imágenes en una sola es una buena opción para evitar problemas de descarga.
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