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La democratización de la inclusión financiera



La inclusión financiera es "el acceso a diversos productos financieros y servicios financieros de calidad" y se está popularizando en todo el planeta. Con ella, se facilita en su mayoría el acceso de diversos segmentos de la población a servicios o productos financieros seguros que contribuirán posteriormente al incremento respecto al ingreso, dando pie a un crecimiento económico y por ende a lograr una estabilidad financiera.

Desde que BABEL desembarcó en México es un término que no nos cansamos de oír y es que los que venimos de Europa no lo habíamos oído nunca, ya que para todas las personas sin importar su clase social y desde cualquier sitio, ya sean grandes ciudades como Madrid, Barcelona pero incluso en provincias o pueblecitos disponen de un acceso sencillo a productos y servicios financieros.

Es en países de Latinoamérica, África o Asia donde este término empieza a sonar más y es que en países inmensos con zonas de difícil acceso y donde no hay núcleos de población se complica mucho el acceso a servicios financieros. Países como Brasil (208 millones de personas) o México (120 millones de personas) encabezan multitud de iniciativas para educar a la población a la hora de utilizar servicios financieros y facilitárselos en la medida de lo posible.

De hecho muchas veces se confunde con el término "bancarizar" cuando apenas tiene que ver, ya que en el caso de México son muchas los tipos de empresas financieras que se dedican de lleno a realizar Inclusión Financiera, como Sociedades Financieras Populares (SOFIPOs), Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMes), etc. todas ellas denominadas micro financieras.

En México, en grandes ciudades como Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara o Querétaro no es difícil llegar a una sucursal bancaria, sacar efectivo de un ATM o pagar en un terminal, pero en zonas como Oaxaca, Chiapas, Veracruz, con mucha zona de selva, la cosa se empieza a complicar. Y es aquí donde el mundo urbanizado que todos conocemos no llega, donde la tecnología puede servir como una palanca para ayudar a facilitar, culturizar y utilizar estos servicios.

Es por eso que muchas de las fintech, bancos y entidades que se han fijado este objetivo, que nos proponen a empresas como BABEL realizar una transformación digital de su modelo de negocio para llegar a estas poblaciones a través de medios digitales y mediante procesos cada vez más digitales y cada vez menos operativos.

Antes que nada que hay que ver la gran penetración que ha tenido el teléfono inteligente o smartphone. En un país como México que tiene 120M de habitantes ya existen más de 60M de teléfonos inteligentes en uso (en el último año creció en más de 10M la cifra), lo que hace pensar en nuevas formas de acercamiento al usuario o utilizar estos medios como un canal de acceso.

Otro factor a tener en cuenta es que la población que empieza a formar parte del mundo digital, seguramente no cuente con muchos conocimientos y estudios, por lo que lo que va a triunfar sin lugar a dudas es la simplicidad con la que funcionen las cosas y el tipo de acercamiento que se haga a estas personas. Es fundamental hacer estudios de User Experience, para conocerlos y construir las plataformas para que ellos las usen, una de las máximas de cada trabajo en los que participa BABEL.

Por último la irrupción de plataformas cloud implica que en BABEL pensemos que si queremos abaratar costes, utilizar mejor los recursos que necesitamos para el funcionamiento de nuestras plataformas y disponer de un buen soporte a la infraestructura, tenemos claro que la nube y todo lo que hay alrededor de ella, es el objetivo de estas empresas.

 

¿Y qué propone BABEL para tener un proyecto exitoso?

Lo primero de todo disponer de un core bancario de garantías y que nos permita escalar la plataforma y modelo de negocio casi al infinito. Para BABEL una magnífica opción es Mambu core banking o lo que denominamos "Banking Platform as a Service" que nos ofrece un motor abierto preparado para su uso en medios 100 % digitales y poder escalar o incluso cambiar por completo el modelo de negocio, ya que su sencillez de parametrización y su capacidad de integración con cualquier otro producto sorprenden y sobre todo los tiempos de implementación de 8 a 16 semanas.

Como el motor no lo es todo, aunque sí lo principal, debemos pensar en otros aspectos, como disminuir el riesgo operativo y es que apuntamos a un segmento de la población del que no disponemos de apenas información, por lo que intentar conocer cómo son a través de medios tradicionales es un error. Plataformas como EFL, ahora Lenddo, disponen de algoritmos basados en machine learning que nos van a ayudar a disminuir los riesgos y conocer la capacidad de pago de nuestros prospectos mucho mejor.

Hay muchas fintech más que se abren paso con atractivas soluciones como chatbots, medios de pago, blockchain etc. para ser parte de plataformas mucho más completas y que ofrezcan soluciones integrales a modelos de negocio complejos y con toda la seguridad que ofrece un banco.

 
Pero todo esto es puro fintech... ¿Y dónde queda BABEL?


BABEL dispone de soluciones omnicanal para realizar el on boarding de cualquier tipo de producto financiero. Esta solución, llamada Orión, se puede customizar y parametrizar a las necesidades del cliente, y tomando como base la experiencia de Mambu, intentamos que sea los más abierta posible y con capacidad para integrarla con cualquier otra plataforma ya sea un ERP, CRM, core o un Buró, un SDK de biometría facial, una firma basada en blockchain, etc.

Además también dispone en fase de beta de potentes soluciones para realizar el análisis de datos y documentos de cualquier expediente que se contrate en Orión. Básicamente es lo que las entidades denominan Mesa de Control, pero al disponer de reglas 100 % parametrizables podría ser una Mesa de Control de Riesgo, una Mesa control de documentos, etc. Tú decides las reglas en base a un sencillo XML.

Para facilitar el proceso de venta a toda la organización y no disponer de un modelo único de autoservicio, nos hallamos lanzando una beta de lo que denominamos el Dashboard del Promotor, o sea la persona que realiza la acción comercial en la entidad, ofreciendo herramientas y utilidades muy interesantes y con conectividad en tiempo real con la entidad.

Por último, pero no menos importante, BABEL ha trabajado en tropicalizar soluciones foráneas como la de Mambu y en torno a ella construir diversos componentes para cumplir con la normatividad de una entidad financiera regulada, llevar a cabo la contabilidad según las normativas vigentes, la definición del riesgo, la cartera, el reporting, etc. en definitiva un sinfín de utilidades para acelerar el Time To Market de cualquier entidad o producto que nazca para "Be Digital".

Y ahora disculpadme por las licencias que me he tomado en este post y que por ende no sea tan tecnológico como los anteriores, pero el mundo fintech y el otro mundo de colaborar a mejorar la Inclusión Financiera en México también es algo muy relevante y por supuesto interesante.

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