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Accesibilidad de contenidos: riesgos y oportunidades para tus activos digitales



Todos los que estamos en el mundo del sector seguros hemos oído hablar en algún momento sobre la accesibilidad de contenidos. Ya sea porque pertenecemos a un departamento de IT y estamos obligados a cumplir por ley con nuestros desarrollos, aunque a veces lo veamos como una molestia. O porque somos de marketing/corporativo y consideramos que mejora nuestra imagen de marca, bien por responsabilidad social, bien porque creemos que hay oportunidad de negocio en una parte importante de la población…
 
Sea cual sea la razón, en este artículo sobre accesibilidad de contenidos pretendemos afianzar una serie de conceptos y conocimientos desconocidos sobre la accesibilidad en términos generales que quizá tengamos un tanto dispersos y que es necesario aclarar, ya que muchas veces hablamos de oídas.

¿Quién está detrás?

Antes de proseguir, ¿sabemos quién está detrás de esto que llamamos accesibilidad enfocada a contenidos? Detrás de esta iniciativa se encuentra la W3C, un consorcio internacional que genera recomendaciones y estándares que aseguran el crecimiento de la World Wide Web (www) a largo plazo, y que promueve a través de la WAI -Iniciativa sobre Accesibilidad Web (Web Accessibility InitiativeWAI, un grupo de trabajo que desarrolla las Pautas de Accesibilidad de Contenido Web, las WCAG), y que son reconocidas mundialmente como el estándar a seguir.

Las WCAG consisten en una serie de directrices destinadas a evaluar y medir el grado de accesibilidad del contenido de un activo digital con el objetivo de reducir y eliminar las barreras en cuanto a consumo de contenidos. Estas guías se publicaron por primera vez en 1999 (WCAG 1.0), se modificaron en 2008 (WCAG 2.0), publicándose su tercera y última versión en 2018 (WCAG 2.1).

La accesibilidad, por tanto, es la posibilidad de que un activo digital (ya sea un sitio web o una app) pueda ser visitado y utilizado de forma satisfactoria por el mayor número de personas, independientemente de las limitaciones personales o físicas que tengan, o de aquellas limitaciones que vengan derivadas de su entorno.

Muchas personas, generalmente por desconocimiento, tienden a simplificarlo, y entenderlo como medidas a implementar para que las personas únicamente invidentes puedan consumir contenido. Sin embargo, no saben que ello impacta a un amplio espectro de situaciones como son las deficiencias auditivas, físicas o motrices, cognitivas o neurológicas, trastornos de déficit de atención y dificultad para comprender conceptos complejos.

Por tanto, la accesibilidad en contenidos afecta a un gran número de personas, y es un elemento esencial para favorecer la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad, lo que debe implicar un diseño para todos, que sea fácil de usar y adecuado para todas las personas independientemente de sus capacidades y habilidades.

Factores que afectan a la accesibilidad

Hace unos años, cuando se publicó la ley 56/2007 sobre las medidas de Impulso de la Sociedad de la Información, se obligaba al sector seguros, entre otros muchos sectores, a cumplir con esta ley. En aquel entonces, en 2007, la situación era un tanto calamitosa. Desde entonces se han venido haciendo esfuerzos, pero no hemos llegado a consolidar la accesibilidad como un aspecto core en los desarrollos.

Una de las razones por las que la accesibilidad no está implementada en los activos digitales que lo requieren es por el desconocimiento, lo que no exime de su cumplimiento. La falta de preparación de los equipos técnicos, unido a determinadas leyendas negras, hace que la accesibilidad sea percibida como más costosa y menos impactante visualmente, pero, nada más lejos de la realidad.

La accesibilidad es un requerimiento que implica más coste, pero… ¿respecto a qué? ¿No pasa lo mismo en cualquier sector cuando nos tenemos que adaptar a cualquier normativa? ¿No pasa lo mismo cuando nos tenemos que adaptar a otros skill tecnológicos? ¿Por qué no acometemos aspectos de accesibilidad con las mismas ganas que cuando se tratan de otros proyectos? La razón principal es que hay miedo a lo desconocido, falta de control y pocas ganas de asumir el reto. Tenemos que ser conscientes que el hacer las cosas bien, implica más tiempo, actualización de conocimientos…

Beneficios

Sin embargo, los antagonistas y detractores de la accesibilidad ignoran también que reporta beneficios de forma inherente ya que:

  • Incrementa la audiencia potencial de la web y mejora la usabilidad, ya que muchos de sus criterios son compartidos.
  • Mejora el acceso a los contenidos de personas mayores y discapacitados.
  • Se consigue un mejor posicionamiento en los motores de búsqueda.
  • Permite reutilizar contenidos ya que se basa en estándares.
  • Si se implementa correctamente, reduce costes de desarrollo y mantenimiento del sitio.
  • Gestiona mejor la carga y velocidad del servidor y el ancho de banda.

Pero, sobre todo, ayuda a reducir la llamada brecha digital, y demostrará responsabilidad social, reforzando la imagen de empresa y permitiendo su diferenciación a la vez que llegamos a una audiencia potencial más grande, que además demandan este tipo de servicios.

Hay que entender que la accesibilidad es mucho más que un mero requisito u obligación normativa, es la oportunidad de generar un producto de calidad que nos reportará beneficios y facilitará la vida a las personas que lo usan, además de ser una oportunidad de negocio.

Limitaciones

Aunque el informe Olivenza 2017 sobre la situación general de la discapacidad en España indica que “una de cada cuatro personas de 16 o más años experimentan alguna limitación en sus actividades habituales debido a problemas de salud (24,3 % en 2016). Muchas de estas limitaciones son graves en el 7,5% de la población y moderadas en el 16,8%”.

En términos absolutos, esto supone que en el conjunto de la Unión Europea habría unos 113 millones de personas (mercado potencial) de 16 o más años con limitaciones en la actividad, de las cuales alrededor de 35 millones experimentarían limitaciones severas.

Lo que en otros contextos se vería como una oportunidad de negocio, generalmente tendemos a verlo como un reto a resolver. En cada uno está en ver el vaso medio lleno o medio vacío.

Regulación y sanciones

Y si queremos ver el vaso medio vacío, debemos saber que estamos expuestos a sanciones elevadas. La ley 49/2007 del 26 de diciembre, establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad, y dice en su artículo 4: Las infracciones serán sancionadas con multas que irán desde un mínimo de 301 euros hasta un máximo de 1.000.000 de euros.

Algunas empresas del IBEX35 en España ya han sido sancionadas por infracciones graves, y otras muchas han sido denunciadas. El CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) está instando a denunciar incumplimientos en material de accesibilidad universal, entre las que se incluyen las que nos afectan, las relativas a discriminaciones a nivel de información y comunicaciones digitales.

Según la ley 56/2007 de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información, y simplificando mucho dice… no solo los portales de la Administración Pública deben ser accesibles, sino también los de las empresas privadas que presten servicios al público en general y que sean de especial trascendencia económica, que tengan más de 100 trabajadores, y facturen más de 6 millones de euros, y que además se encuentren entre los siguientes sectores:

  • Servicios de comunicaciones electrónicas a consumidores
  • Servicios bancarios, de crédito o de pago
  • Servicios de inversión
  • Operaciones de seguros privados
  • Planes de pensiones
  • Actividad de corredor de seguros
  • Servicios de suministro de agua a consumidores
  • Servicios de suministro de gas al por menor
  • Servicios de suministro eléctrico a consumidores finales
  • Servicios de agencia de viajes
  • Servicios de transporte de viajeros por carretera, ferrocarril, por vía marítima, o por vía aérea
  • Actividades de comercio al por menor
  • Aquellas empresas privadas que reciban financiación pública

Trampas al solitario

También somos consciente que existen factores que no ayudan al resultado final de la accesibilidad de los portales, como es la falta de conocimiento, tanto por parte de los equipos técnicos de desarrollo ya comentados, como por los editores de contenido de los equipos de comunicación y marketing. A estos últimos es necesario proporcionarles una formación básica y una guía de buenas prácticas que ayude a estos usuarios a generar contenidos accesibles. También a ello se une la ausencia de CMSs que soporten muchos de los requerimientos de una forma fácil.

Hemos observado en el sector que se intenta justificar el cumplimiento de la accesibilidad con validaciones a través de herramientas automáticas. Lógicamente esto es hacernos trampas al solitario, ya que cualquier persona discapacitada es capaz de detectar de forma fácil sus pain points con una simple interacción con una web. Las herramientas de validación automática como Wave o Tawdis (mejor si validan contra la última norma, la WCAG 2.1), son una ayuda rápida que en ningún momento garantiza la accesibilidad. Es a través de validaciones manuales por expertos donde se observa realmente el grado de cumplimiento del producto.

Como hemos comentado, una gran parte de las empresas de nuestro sector, y no solo las grandes aseguradoras, están obligadas a cumplir con dicha ley. Esto nos da pie para profundizar en el próximo post en un enfoque más técnico, y hablar sobre los retos y desafíos técnicos a los que se enfrentan las grandes aseguradoras en sus portales web.

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