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Tenemos suerte de vivir esta etapa de la vida tan emocionante. Los cambios son continuos, y ya estamos acostumbrados a convivir con ellos.
 
Independientemente de a qué campo de actividad nos dediquemos, podemos aprovechar estos cambios para conseguir una ventaja competitiva para nuestro negocio.
 
La tecnología es uno de los principales facilitadores que hace posible poner en marcha nuevas ideas rápidamente y, en el mundo asegurador, un sector muy tradicional, se están llevando a cabo importantes avances, tanto en la digitalización, como en nuevos modelos de negocio gracias a la tecnología.
 
Por un lado, las compañías aseguradoras buscan nuevas líneas de seguros para hacer crecer su mercado y, por otro lado, incrementar su cuota de mercado innovando en los seguros tradicionales para atraer clientes.
 

Nuevas líneas de seguro “impulsadas por la tecnología que son posibles gracias a la tecnología” 


Hasta hace apenas unos años los bienes a asegurar eran sota, caballo y rey, dígase la casa, el coche, la salud, decesos...
 

Nuevos productos para asegurar como smartphones/tablets, patinetes eléctricos, paneles solares…

 
Ahora tenemos un abanico enorme de otros bienes que pueden (y deben en muchos casos) ser asegurados. Nos estamos refiriendo a un smartphone/tablet, un patinete eléctrico, un panel solar… Estos bienes han aparecido gracias a alguna innovación tecnológica en nuevos materiales, baterías de litio de alta capacidad, nuevas fuentes de energía, comunicaciones, etc. Por lo general, son productos de alto valor económico y están expuestos a robos y accidentes, y por ello, es muy recomendable asegurarlos.
 
Aquí es donde aparecen nuevos seguros que incrementan el mercado asegurador, y que además, mediante la tecnología facilitadora existente, como puede ser la Cloud, sistemas biométricos, geoposicionamiento, comunicaciones 5G rápidas y seguras, entre otras, permiten comercializar estos seguros a través de canales digitales.
 

Seguros de movilidad personal

 
Otro ejemplo de las novedades en el sector son los seguros de movilidad personal, que consisten en contratar un seguro para un trayecto concreto, a realizar mediante un patín eléctrico, una bicicleta, carsharing u otros medios de transporte. El cliente solo paga por ese trayecto, y es posible asegurar tantos los daños a terceros y responsabilidad civil, como los daños del propio medio de transporte.
 
Una vez más la tecnología hace posible comercializar este tipo de seguros ya que mediante las tecnologías disponibles de geoposicionamiento, biometría, comunicaciones seguras, … hace posible evitar el fraude y el mal uso por parte de algunos clientes.

 
Atraer clientes de otras compañías aseguradoras mediante “seguros On demand”

 
Por otro lado, tenemos que los hábitos de la sociedad han cambiado, y cada uno de nosotros estamos en una búsqueda permanente de la eficiencia económica.
 
Los seguros tradicionales que son contratados por lo general de forma anual, ahora deben competir con otros seguros de las mismas características. Por ejemplo, un seguro de auto, pero que en este caso aun ofreciendo las mismas coberturas e incluso precios, se ofrece al cliente en un modo de “pago por uso”, es decir, que el cliente va a pagar solo los días que use el coche, y esto se hace marcando en un app móvil cuando quieres tener cobertura contratada y abonando la prima correspondiente en tiempo real con las diferentes formas de pago online (Paypal, Google Pay, ,,,).
 
 

Evolución del seguro de auto hacía un modelo de Bonus Malus basado en los hábitos de conducción

 
Una vez más gracias a la tecnología actual, muy pronto podremos ver cómo nuestra compañía aseguradora nos bonificará en el seguro de auto cuando seamos conductores modelo.
 
Los avances tecnológicos introducidos en la automoción bajo el concepto de “coche conectado”, permitirán a las compañías aseguradoras un mayor control del riesgo de sus asegurados y aplicar las primas en base a ello.
 
Para llegar a este escenario serán necesarios acuerdos entre los fabricantes de automóviles, compañías de renting, compañías aseguradoras y otros actores del ecosistema, para compartir la información que proporciona el vehículo y sacar conclusiones sobre los hábitos de conducción, estado del vehículo, frecuencia de uso, etc.
 
Aunque no todo es de color de rosa. Los gobiernos tendrán que ponerse manos a la obra y legislar sobre el derecho a la privacidad, confidencialidad y otros aspectos para hacer posible estos nuevos productos aseguradores.
 
Julio  Lozano Blanco
Julio Lozano Blanco Perfil en Linkedin

Business Development Manager en BABEL.

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