Saltar al contenido
El sector de la sanidad es, posiblemente, el que mayor transformación ha experimentado durante los últimos meses como consecuencia de la crisis sanitaria y la aplicación de tecnologías innovadoras. Observando su evolución y visualizando nuevos retos y oportunidades, ¿qué podemos esperar de 2021 en el ámbito de la salud digital?

Para responder a esta pregunta recurrimos a uno de nuestros expertos, Francisco José González Infantes, manager líder de diversos proyectos e iniciativas en el ámbito de Salud Digital dentro de la Unidad de Negocio de Seguros y Salud.

Francisco opina que, en 2021, se van a desarrollar nuevas soluciones para los distintos ámbitos de la Sanidad, destacando tres sectores en concreto: la prevención y el autocuidado; la teleasistencia, entendida como los servicios de monitorización y asistencia que se prestan a una persona en su domicilio o fuera de él; y la telemedicina, cuando el diagnóstico o tratamiento requiere de la intervención de profesionales médicos. Son los ámbitos que tendrán un mayor desarrollo con la aplicación de las últimas tecnologías.
 
  • El autocuidado y la prevención dotan a la población de una mayor calidad de vida, interviniendo así en el mantenimiento de una alimentación saludable y en el bienestar físico y mental. Este ámbito incrementará su importancia en 2021 y, sobre todo, incorporará un mayor número de avances tecnológicos con elementos como aplicaciones móviles inteligentes, neurociencia, gamificación, redes sociales especializadas, asistentes virtuales y coaching automatizado.
  • La teleasistencia y la telemedicina son obviamente los ámbitos que más cambios han sufrido durante la pandemia ya que su demanda ha aumentado y, con ella, sus capacidades y usabilidad. Se han introducido nuevas soluciones digitales para que todo tipo de usuarios y pacientes puedan tener acceso a ellas. Y se seguirán desarrollando otras, especialmente lo relativo a la monitorización remota del paciente, a través de IoT y wearables que habiliten capacidades más avanzadas de evaluación, triaje y diagnóstico.
Respecto a los pacientes, le planteamos a Francisco la situación de que muchos de ellos aún se muestran escépticos ante la idea de realizar una consulta médica de forma digital, un problema cuya solución según él es probar. Para Francisco este tipo de asistencia facilita el no tener que desplazarte al centro de salud correspondiente o incluso, poder realizar consultas sobre temas menos relevantes sin salir de casa.

Por supuesto, una cosa no sustituye a la otra, ya que existen determinadas patologías que sí pueden ser evaluadas mediante una simple videollamada, pero existen otras que requieren de la presencia en el centro de salud debido a que no se pueden realizar en remoto, como por ejemplo una radiografía o una analítica. Por lo tanto, las consultas como las conocemos actualmente no desaparecerán, sino que se verán complementadas y reforzadas por otras herramientas como la comunicación digital o la inteligencia artificial.
 
La inteligencia artificial tiene un papel fundamental en los ámbitos que hemos comentado anteriormente, aunque en general, es importante para todo el ecosistema sanitario. Sus aplicaciones incluyen tanto escenarios de diagnóstico y tratamientos complejos (oncología, enfermedades crónicas, etc.), como en la mejora de la experiencia del paciente y del cliente en el uso de los servicios de salud (recomendaciones automatizadas, generación inteligente de citas médicas, usabilidad y mejora de los procesos médicos, etc.).

¿Llegará algún día la inteligencia artificial a posicionarse como una posible sustitución de los profesionales sanitarios o seguirá manteniéndose como apoyo?

Francisco opina que en las primeras fases del diagnóstico y para determinadas patologías, podría tener un rol clave, siempre y cuando intervenga en la resolución de problemas que puedan ser automatizados y con un margen de error similar al que pueda tener el médico. En las siguientes fases actuará siempre como apoyo al profesional sanitario, quien seguirá teniendo un papel predominante en la toma de decisiones.

Toda esta innovación aplicada al sector sanitario, también se ve reflejada en la descentralización y en la aparición de nuevos modelos de negocio, para todos los actores vinculados a la salud (aseguradoras, hospitales, farmacéuticas, tecnológicas, etc.). Seguirán apareciendo nuevos hubs de innovación, orientados a la creación de tratamientos innovadores y soluciones personalizadas. Todas las empresas del sector están innovando y acercándose al mundo de las startups, a través de diferentes modelos. Será imprescindible la inversión en nuevas tecnologías y soluciones para seguir siendo competitivas.

Como resultado de todos estos cambios, se va a producir un aumento de la inversión en el sector por parte de fondos públicos y privados, venture capital y todo tipo de instrumentos financieros.

Estas inversiones también tendrán como objetivo la reducción de la brecha digital, ya que según nos comenta Francisco, los nuevos planes de innovación y financiación de la Unión Europea a partir de 2021 ayudarán a minimizar este problema, facilitando que tanto los pacientes como los profesionales sanitarios tengan acceso a los medios digitales. En definitiva, los beneficios son evidentes y por ello, 2021 será un año muy destacable en lo que se refiere a inversión.

En BABEL seguiremos trabajando con las tecnologías más disruptivas, reinventando el futuro de nuestros clientes con productos, servicios y modelos de negocio innovadores.
 
María López
María López Perfil en Linkedin

Periodista en el departamento de Comunicación de BABEL.

Más post de María López