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La energía es un elemento fundamental para nuestra vida. La creciente demanda de energía en el mundo, la necesidad de un reparto eficiente y justo, junto con el cuidado y protección del medio ambiente, marcan los retos a los que se enfrenta actualmente el sector energético.

Estas premisas y objetivos hacen que nos estemos enfrentando a un cambio de modelo energético, en el que está ganando cada vez más protagonismo un enfoque de generación y acumulación distribuido, donde el consumidor podría gestionar su propia demanda.

Este modelo de generación distribuida cumple con los requisitos y objetivos de sostenibilidad que persigue el sector, ya que, al basarse en la utilización de mayor número de fuentes de energías renovables y en puntos más cercanos al consumidor, se eficienta enormemente la red de transporte, reduciendo el riesgo de pérdidas y minimizando en la red global el impacto de posibles fallos en alguna de las fuentes.

La innovación y la digitalización contribuirán a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados para 2030. Movilidad, IoT, Big Data, Blockchain, … ya están ayudando a ofrecer soluciones para gestionar hogares y ciudades más sostenibles y eficientes, o abriendo nuevas e interesantes oportunidades para comercializadores y consumidores de energía, lo que nos lleva a pensar, que efectivamente un modelo cooperativo es una vía con muchas posibilidades de éxito.

Blockchain irrumpe como un actor importante que facilitará la realización de transacciones de energía con óptimos tiempos de resolución. Un aspecto importante de Blockchain es que permite realizar transacciones seguras y transparentes Peer to Peer (P2P), es decir, sin intermediarios, y si añadimos a esta característica la posibilidad de integrar nuevos métodos de pago basados en criptomonedas, esto posibilitaría un proceso mucho más seguro y transparente.

Además, una de las principales características de Blockchain es la seguridad. La información se almacena de manera encriptada y las transacciones se registran en bloques distribuidos en los diferentes nodos de la red, siendo necesario el consenso de los mismos para ejecutar cualquier modificación de información. Esto significa que el proceso de certificación, base para un sistema de intercambio, está perfectamente cubierto y es seguro.

En conclusión, existe un importante potencial tecnológico para avanzar en la implementación de nuevos modelos de gestión energética, dando entrada a nuevos roles que participen y decidan sobre el autoabastecimiento, y en consecuencia, mejor aprovechamiento de la energía. Esta democratización de la energía basada en modelos P2P y con la tecnología Blockchain tienen aún muchos retos por delante, incluidos posiblemente un marco regulatorio que permita un avance consolidado, pero es claro que es un camino a seguir que facilitará el buen uso y aprovechamiento de la energía generada.

En BABEL estamos muy pendientes de la evolución y necesidades del sector, invirtiendo tiempo de nuestros equipos expertos en diseñar soluciones innovadoras que permitan dar respuesta a los diferentes retos a los que se enfrenta el sector energético.

Carmen  Belón
Carmen Belón Perfil en Linkedin

Senior Manager en BABEL.

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